Anna – Henry J. White – 16.5.06

Cuál sutil susurro del viento,
apaciguado canto del oleaje,
que en esta noche oscura,
recuerdo tibiamente
mirando al estrellado cielo,
entre el brillar de la luna, aquellos besos,
aquellos “te quiero”.

Suave como la brisa de la primavera,
Dulce y tierno mes de mayo,
que abrigaste el amor y la felicidad de mi cuerpo.

Cuida mi querido viento, de ella.
Pues regresare a darle sus abrazos,
sus caricias, y sus besos.

Déjame susurrarla al oído,
cuanto la quiero, cuanto la estimo,
déjame cuan ruiseñor, cantar libre al tiempo,
cuanto la añoro, cuanto la deseo.

Protegela de la maldad,
haz que su tristeza cambie por una sonrisa,
que de oreja a oreja,
haga sentirse por mi, querida.

Oh mi niña, oh mi chica,
cuan ganas tengo de verte,
apenas ha pasado medio día.

A ti mí dulce niña.
A ti mí tierna chica.

Llévame muy dentro de ti,
no olvides cada aroma,
cada sabor que deje sobre ti.

Déjame acariciarte,
recuerda aquellos besos,
siéntete feliz,
hoy lo he decidido,
volveré a por ti.

A ti mi niña preciosa,
a ti mi chica hermosa,
quiero que sepas
lo mucho que te amo.

Sueño por dormir a tu lado,
quiero notar de nuevo
aquel fundido calor,
al abrazarme y acariciarme,
cuan escalofrió de amor,
recorría suave mi tersa piel.

¡Oh, Anna, oh!
Cuanto te añoro,
cuanto te quiero,
cuanto te amo!
¡Oh Anna, oh!

Quiero que sepas
que de tu corazón,
tu cuerpo y tu mente,
felizmente estoy,
enamorado.


//Para Anna C.M.\
Alfa y Omega (AIZ)


Corregida: 5 de Enero del 2017
Texto: #122
Poesía: #70

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