Versos Oscuros – 25.02.2005 – Henry J. White

Voy a escribir los versos mas oscuros.

Hace días que mi vida se escapo.
Vague sin rumbo meses,
Juré no descender el cauce del Niágara,
Juré no caer en en el abismo.
Ya no puedo controlarme a mi mismo,
Un mar de sollozos.

Quisiera entender el porque de mi locura,
Pues ya no se, que es la cordura.
Mis ojos ya no ríen,
mis labios jamas sonríen.

El viento sopló con fuerza,
mi vida cambio por la rareza,
mas no supe discernir,
entre vivir o morir,
el fuego encendió mis ojos.

Mi cuerpo se fundió en un mar de sollozos,
juré no descender por el Niágara,
pero hoy mi cuerpo ha sido derrotado,
y unos chiquillos lo encontraron…
a orillas del río.

Dijeron sabios curanderos,
que mi cuerpo estaba muerto,
mas aun no entendieron,
como ardía aun mi alma.

Vague por el aire, año tras año,
buscando mi destino añorado,
y hable con los arboles
y con las aves.

Mas aun las flores no supieron ayudarme,
pero un triste sauce quiso guiarme:
– Sigue el sendero verde, y al final, verás el por que no debes huir. –
Asentí cabizbajo – ¿Como es que tu has decidido hablarme francamente? –

Caminé sin parar durante días,
mas no vi aquel sendero,
y entonces, divisé un camino viejo,
por el cual no quise adentrarme.

Mas un ave me susurro – No temas lo que no puedes controlar, es el camino a … –
con miedo intente entrar, de pronto el sol oscureció,
lo blanco se hizo negro,
lo vivo parecía muerto,
y mi alma se encerraba entre si.

El dolor recorría mi etéreo cuerpo,
no veía mas de dos pasos,
y todo resultaba aterrador.
Mire atrás, y no pude divisar el camino,
y pensé para adentro.

– Otra vez me he vuelto a equivocar. –

Pero, ya era incapaz de regresar,
mis pies se movían por si solos.
Mi alma descendía el camino,
hasta que llegue a un pequeño abismo,
profundo, oscuro,
[terror es una palabra
que tendría un significado bonito en aquel lugar. ]

No comprendía aquello, el porque me ocurría a mí,
que había hecho yo. Siempre intente
ser bueno con los míos,
con mis amigos, mi familia,
incluido aquellos que jamas me comprendieron,
o mis enemigos.

Nunca hacia mal a nadie,
pero estaba allí,
en un foso negro y oscuro.
No era como el infierno,
que en cierta medida dentro de lo terrible,
se divisaban colores vivos…

Allí lo único que reinaba vivo
eran las llamas,
nunca cesantes de consumir y consumir almas ingratas.

Aquello era tenebroso, no existía definición clara
para describir tal humillante lugar,
de vez en cuando algún animal acechaba entre las piedras,
me espiaban, comentaban, no les veía, pero sabia que estaban ahí.

Por momentos el abismo crecía,
e intuía como me llamaba, me incitaba.

El quería que lo atravesara,
que cayese en el,
que dejase atrás todo.
Pero como saldría luego de allí.
¿Quién vendría a por mi?
Nadie.

– … Ella vendrá … –

Escuche tras de mi,
el temor tomo el control de mi cuerpo,
¿Quien habló, quién?

– … No te preocupes por el que vendrá después, arrójate ahora, no tengas miedo … –


Versos Oscuros de Itziar


Corregida: 3 de Enero del 2017
Texto: #88
Poesía: #43

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